Mantecado de Avilés
MANTECADO DE AVILÉS

SABOR Y TRADICIÓN
El Mantecado de Avilés, conocido también como el bollo de Avilés, es uno de los dulces más representativos de la tradición asturiana. Sus orígenes se remontan al siglo XVII y hoy se sigue elaborando fiel a la receta histórica de la Confitería Galé, fundada en 1876, con una presentación elegante y contemporánea.
Elaborado únicamente con harina, mantequilla, huevos y azúcar, este dulce nació como un producto pensado para acompañar largos viajes y conservarse durante semanas. Formó parte de las travesías comerciales de los avilesinos hacia América, especialmente de las vinculadas a los marqueses de Ferrera, cuyo palacio —actual Palacio de Avilés— mantiene hoy viva esta tradición.
En la actualidad, el mantecado se hornea diariamente en el obrador histórico del Palacio y puede encontrarse en Confitería Galé y Ultramarinos La Avilesina, como símbolo de historia, identidad y tradición gastronómica de la ciudad.
FLAVOUR AND TRADITION
The Mantecado de Avilés, also known as bollo de Avilés, is one of the most emblematic pastries in Asturian tradition. Its origins date back to the 17th century, and it is still made today according to the historic recipe of Confitería Galé, founded in 1876, now presented with an elegant contemporary touch.
Prepared using only flour, butter, eggs and sugar, this traditional cake was originally created as a product that could accompany long journeys and keep for weeks. It became part of the trading voyages made by merchants from Avilés to the Americas, particularly those linked to the Marquises of Ferrera, whose palace, the present-day Palacio de Avilés, continues to preserve this culinary legacy.
Today, the mantecado is baked daily in the Palace’s historic kitchen and can be found at Confitería Galé and Ultramarinos La Avilesina, standing as a symbol of the city’s history, identity and gastronomic heritage.
